DON BOSCO ESTA VIVO, INTERESANTE REFLEXION!

sdb-1007Claudio Senas me hizo llegar este documento que resume la visita de las reliquias de Don Bosco con mucha calidez y claridad, lo escribe el Padre Horacio A. López ( inspector) y vale la pena leerlo con tranquilidad.

“Construir un Don Bosco vivo, no honrar un Don Bosco muerto”

A los sdb, miembros de la Familia Salesiana y Amigos de Don Bosco de la Inspectoría

Queridos hermanos y hermanas, amigos y amigas:

Con ocasión de la visita por nuestras tierras de la urna con las reliquias de Don Bosco, un buen amigo no salesiano, de exquisita eclesialidad y profunda sensibilidad pastoral, invitó a uno de nuestros hermanos a viajar unos kilómetros para encontrarse con dichas reliquias. La respuesta de aquel hermano fue “tenemos que construir un Don Bosco vivo, no honrar un Don Bosco muerto” y no viajó. Se lo perdió.

Sinceramente muchos al principio pensamos algo semejante. Nos hicimos problemas por el tamaño de la urna y por las dificultades logísticas que esto acarrearía; nos preguntamos acerca de la oportunidad y el sentido de una visita semejante; una vez más murmuramos contra aquellos a nivel mundial que tomaron esta decisión e incluso con los del nivel inspectorial que comenzábamos a implementarla. Y Don Bosco nos pasó por arriba con el peso y la contundencia de un tren carguero que sin apuro pero con firmeza avanza por nuestras pampas.

Creo que nadie que haya sido testigo de estas cosas, pudo quedarse indiferente. Un poderoso tornado arrasó con nuestros prejuicios superficiales y miopes y puso en evidencia el incendio escondido del Espíritu. Pude estar presente en algunos momentos del paso por General Acha, Santa Rosa, la entrada al pueblo de Del Valle, La Plata, Ensenada, Bernal, Avellaneda, Uribelarrea, Almagro y la Villa 21 de Barracas, en la ciudad Autónoma de Buenos Aires. En cada lugar con sus características propias “pasó algo”. En varios de estos lugares pude encontrarme con los obispos diocesanos que en algunos casos llegaron a las lágrimas movidos por una emoción sorpresiva y profunda.

Cualquiera de los testigos podemos decir que “pasó algo”… A mí me impresionó redescubrir la presencia, vitalidad y actualidad del carisma salesiano. Lo que “pasaba” es que la visita de las reliquias despertaban en cada uno de nosotros lo mejor de nosotros mismos y ponía en evidencia nuestra sintonía más íntima con el mismo buen Espíritu que habitó en Don Bosco. En algunos, brasas que parecían languidecer fueron reavivadas por el soplo de Aquel que las encendió en tiempos remotos o no tanto. Y se fue tejiendo entre nosotros una trama vital de re-apasionamiento carismático, de alegría profunda, de sentido de pertenencia, de estar en casa.

El paso de las reliquias entre nosotros ha vuelto a poner en evidencia incontrastable que Don Bosco está muy vivo en medio nuestro y por nosotros y en nosotros para muchos. Me emocionaron los chicos de los Hogares Don Bosco de Santa Rosa rodeando la urna –me dijeron que a las 3 de la madrugada fueron los últimos en “dejar a Don Bosco”-; me emocionaron los relatos marplatenses acerca de la cantidad de jóvenes de distintas proveniencias sociales que en diversos momentos de la jornada “estuvieron” con Don Bosco; me emocionaron los Exploradores y Exploradoras que en los distintos lugares fueron uno de los protagonistas visibles o silenciosos de la “visita” de Don Bosco; me emocionaron los chicos y chicas de las diversas murgas que bailaron “en presencia” de Don Bosco; me emocionaron los chicos del Hip Hop de Avellaneda que junto con muchos otros jóvenes de barriadas empobrecidas hicieron que Don Bosco “se sintiera en casa”; me emocionaron los paisanos jóvenes y adultos de Del Valle que en una jornada desapacible y envueltos en una nube de tierra y cenizas esperaron largo tiempo con los ojos enrojecidos por la arena y la emoción de que Don Bosco “pasaba a saludarlos” por la bajada de la ruta para luego volver a caballo o a pie hasta el pueblo, la Escuela o los pueblos vecinos; me emocionaron los chicos y chicas de Uribe que acompañaron la entrada a la Escuela Agrotécnica cantando a viva voz, sin equipo de sonido y con sólo una guitarra, en una breve procesión cargada de entusiasmo y cariño por la “visita” de Don Bosco a su casa salesiana; me emocionaron los chicos de los oratorios y de las escuelas de los distintos lugares que vibraron hondamente con la imagen de este Don Bosco “dormido con los zapatos puestos”; me emocionó ver el entusiasmo que despertó su visita a la Villa 21 de Barracas, una presencia eclesial no salesiana pero desbordante de espíritu salesiano concretado en decenas de iniciativas a favor de los chicos y chicas más pobres mostrándonos un rostro de Don Bosco “muy vivo”; me emocionaron los exalumnos y amigos y amigas de Don Bosco que “volvieron a casa” después de más o menos tiempo; me emocionó ver impactados a los hermanos sdb conteniendo las lágrimas en muchos casos porque “papá estaba en casa” y la “familia estaba viva, unida y feliz”.

Este tren arrollador de sólo 700 kg hizo de catalizador, de revelador, de manifestador, de “evidenciador”, de resaltador del inmenso y extendido fuego que generaciones de sdb y laicos alentaron entre nosotros. En pleno proceso de rediseño de las nuevas inspectorías argentinas, dentro de procesos de reestructuración interna de las actuales inspectorías y casas, cuando cierto desconcierto, desconfianza, resistencias e ilusiones de que con el nuevo inspector “muchas cosas volverán atrás…” el paso de Don Bosco vuelve a re-encender en nosotros la esperanza de que su espíritu, animado en cada uno de nosotros por el Espíritu, está bien vivo y hoy como ayer es posible ir por más, no para atrás.

Como nunca antes tomé consciencia de lo importante que es cuidar nuestra presencia salesiana en cada uno de los lugares en donde estamos y qué importante sería poder abrir todavía nuevos frentes. Claro, soy bien consciente también de las limitaciones de fuerzas pero sabedor de que este tipo de limitaciones no son tales en el genoma salesiano. Creativamente deberemos encontrar nuevas formas de estar presentes, nuevos paradigmas de gestión y animación, nuevas formas de convocación y nuevas estrategias de formación a fin de garantizar lo mejor posible desde un mantenimiento precario del fueguito encendido, hasta el aventamiento de grandes incendios.

Don Bosco pasó por aquí para recordarnos que esta aventura recién comienza y que no se trata del último tren. Somos herederos de la epopeya misionera de los orígenes de la Congregación y estamos invitados a ser constructores de un Don Bosco vivo hoy en medio de una muchedumbre de invitados a este gran movimiento de personas jugadas por el bien de la juventud, la “porción más delicada y valiosa de la sociedad” del presente, especialmente cuando hablamos de aquellos más dejados de lado por otros.

Agradezco al P. Diego Zupan su acompañamiento de la urna por nuestra nueva inspectoría del sur, por sus delicadezas, paciencia y preocupaciones de que todo estuviera en orden a fin de aprovechar la visita lo más posible. Agradezco a Gino, Mino, Carlo y Gianni que fueron los que llevaron a Don Bosco de aquí para allá cuidando celosamente las reliquias. Agradezco a don Pierluigi Zuffetti y su equipo de Missioni Don Bosco de Turín que hizo posible la logística. Agradezco y alabo al equipo del Boletín Salesiano que llevó y seguirá llevando adelante hasta fines de octubre el espacio virtual “En camino con Don Bosco”; lo hacen con una calidad y calidez exquisita. Agradezco sobre todo al Rector Mayor, don Pascual Chávez V. por esta iniciativa luminosa y entusiasmante.

Don Bosco está muy vivo y presente entre nosotros -¡en nosotros!- y estos tiempos de rediseño nos presentan concreciones que demuestran esta vitalidad:

* Las dos nuevas inspectorías ya están en marcha. No nos “reducimos”, nos “concentramos” para ir por más.

* Los inspectores de Argentina ya hemos dado la aprobación para la fundación de la nueva Procura Nacional, un emprendimiento conjunto continuador de años de trabajo y experiencia de la Procura de la Patagonia que deberá ser como un faro que ponga en evidencia el trabajo salesiano y las necesidades de la misión a fin de invitar a muchos a esta fiesta del trabajo y de la vida en favor de los jóvenes más pobres y de las misiones.

* Se va consolidando la red Don Bosco gráfica que unifique criterios y búsquedas entre todos los emprendimientos de tipo editoriales incluyendo a las imprentas y a las librerías.

* La renovación del Boletín Salesiano ya es un hecho indiscutible.

* Las casas de formación interinspectoriales se van consolidando y se muestran como espacios válidos para acompañar y formar a las nuevas generaciones de hermanos sdb. Estamos en un tiempo de “refundación” del ISET con pasos promisorios.

* Estamos estudiando en los consejos inspectoriales una propuesta surgida en la reunión de la JIAR ampliada (los cinco consejos de Argentina) del año pasado referida a la constitución de un equipo nacional formado por sdb, hma y laicos encargado de estudiar la realidad juvenil empobrecida de nuestra Patria y proponer iniciativas concretas y conjuntas en su favor.

* Estamos estudiando también el tema de la formación permanente a nivel nacional en clave de entrelazamiento de la Pastoral Juvenil y la formación y las claves de la salesianidad.

Escuché muchas lecturas y subrayados sobre Don Bosco en estos días de la visita de sus reliquias. Todas exposiciones bellas, algunas parciales. Tenemos un padre complejo y polifacético. Es muy difícil definirlo fácilmente. El problema se da cuando pretendemos “decirlo todo”, ahí podemos hacer de nuestro subrayado una ideología. Estoy tentado de poner ejemplos… pero esta vez lo dejo pasar.

Las Constituciones salesianas, cuando quieren centrar totalmente su mirada en él, nos lo presentan así:

El Señor nos ha dado a Don Bosco como padre y maestro.

Lo estudiamos e imitamos admirando en él una espléndida armonía entre naturaleza y gracia. Profundamente humano y rico en las virtudes de su pueblo, estaba abierto a las realidades terrenas; profundamente hombre de Dios y lleno de los dones del Espíritu Santo, vivía como si viera al Invisible1.

Ambos aspectos se fusionaron en un proyecto de vida fuertemente unitario: el servicio a los jóvenes. Lo realizó con firmeza y constancia, entre obstáculos y fatigas, con la sensibilidad de un corazón generoso: No dio un paso, ni pronunció palabra, ni acometió empresa que no tuviera por objeto la salvación de la juventud. Lo único que realmente le interesó fueron las almas2. (Art. 21. Don Bosco nuestro modelo)

Dividir estos aspectos que se fusionaron en un proyecto de vida fuertemente unitario es traernos a un Don Bosco muerto. Y Don Bosco está vivo.

Espero que todos y todas estén bien. Con cariño,

P. Horacio A. López, sdb

Inspector

Prot. N. 057/2009

Circular 090913-3

General Pico, 13 de septiembre de 2009

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